La variedad. Un fic rioplatense con voseo y uno madrileño con vosotros son dos registros distintos, y el modelo tiende a un español neutro que no es ninguno. Dilo en la ficha ("español de México", "voseo") y el diálogo cambia. Si publicas para toda la comunidad, el neutro es una elección legítima; que sea una elección.
Los tropos en inglés. La comunidad hispanohablante usa los nombres en inglés (slow burn, hurt/comfort, fix-it, x reader) y las etiquetas de AO3 también. En la ficha van así; en el texto del fic, no aparecen.
Los nombres del canon. Muchos fandoms tienen nombres traducidos en español (los hechizos, los lugares, algunos personajes) y el modelo mezcla las dos versiones. Fija en la ficha qué versión usas y no la cambies.
Los calcos. "Tuvieron un momento", "ella lo dejó ir", "no puedo con esto ahora": frases que un modelo produce cuando piensa la escena en inglés. Pedir el fic en español desde la premisa, con instrucciones en español, reduce la mayoría; la lectura en voz alta elimina el resto.
El audiolibro. El fic largo se presta a la narración por capítulos, y las voces en español leen un fic tan bien como una novela. Es un formato que casi nadie usa en fandom y que se comparte igual que el PDF. Cómo se hace, en el generador de audiolibros.